Marta es una peque a la que le encanta pintar y dibujar. Su mundo está lleno de colores y de historias que nacen en un folio en blanco. En casa de sus familiares hay cuadros suyos por todas partes. Cada trazo habla de cómo siente y de cómo mira el mundo.
Cuando la conocimos, enseguida tuvimos claro que teníamos que cumplirle un deseo a la altura de su imaginación. Así que organizamos un plan muy especial con sus primas y hermanas para que pudiera pintar sin límites, sin normas y sin miedo a mancharse.
Preparamos lienzos enormes, pinceles de todos los tamaños y mucha pintura. Le pusimos un chubasquero… aunque sabíamos que acabaría llena de color. Y así fue. Risas, manos salpicadas, abrazos y libertad absoluta. Marta no solo pintaba, disfrutaba como nunca.
Y cuando parecía que no podía haber más sorpresa, apareció Peppa Pig. Pintaron juntas, bailaron y se abrazaron fuerte.
Una tarde para recordar, un homenaje a su imaginación, a su alegría y a esa forma tan suya de llenar el mundo de colores.
Muchísimas gracias a Eroski por ayudarnos a hacerlo posible.