Saüc ha encontrado en el dibujo de animales salvajes una forma de evadirse durante muchas horas de tratamiento oncológico. Dibujar le ayuda a desconectar y a coger aire. Y entre todos los animales, siempre hay uno al que vuelve una y otra vez: el lince ibérico.
Desde la Fundación queríamos que pudiera verlo de verdad. Que dejara el papel por un momento y lo tuviera delante.
Así que le llevamos hasta Doñana y en el Centro de Visitantes El Acebuche, pudo conocer de cerca cómo cuidan y protegen a esta especie. Miraba, escuchaba y no perdía detalle. Era justo lo que había imaginado tantas veces… pero esta vez estaba ocurriendo de verdad.
Un viaje que se queda con él y que le da fuerza para seguir.
Gracias a Ibercaja por ayudarnos a que este deseo se hiciera realidad.
Gracias también al resto de colaboradores que lo han hecho posible: Ryanair, Cooperativa Marismas del Rocío – Doñana, Doñana Reservas y Visitas.