Francisco Correoso ha completado una nueva edición del Reto de Carmen, un desafío deportivo y solidario que le ha llevado a recorrer en bicicleta la distancia que separa Disneyland París de Higueruela, en Albacete, en torno a 1.450 kilómetros de esfuerzo, memoria e ilusión.
Este reto, que Francisco realiza en homenaje a su hija Carmen, tiene un significado muy especial para la Fundación Pequeño Deseo. Carmen soñaba con ser princesa y, en 2017, durante uno de los momentos más difíciles de su enfermedad, pudimos hacer realidad su deseo. Aquella experiencia supuso para ella y para su familia un paréntesis de alegría, emoción y alivio en medio de un proceso muy duro.
Desde entonces, Francisco ha convertido el recuerdo de Carmen en una forma preciosa de ayudar a otros niños y adolescentes que atraviesan enfermedades graves. Kilómetro a kilómetro, el Reto de Carmen busca recaudar fondos para que desde la Fundación podamos seguir cumpliendo deseos y acompañando emocionalmente a quienes más lo necesitan.
La elección de Disneyland París como punto de partida no fue casual. Representa la ilusión que marcó la historia de Carmen y conecta con el mensaje que ha acompañado este reto desde el principio: no dejar nunca de creer en la magia, incluso en los momentos más difíciles.
A lo largo del recorrido, Francisco contó con el apoyo de su familia, de un equipo de acompañamiento y de muchas personas que, desde Higueruela y desde distintos puntos del camino, se volcaron para que este reto pudiera hacerse realidad. Su llegada al municipio albaceteño se convirtió en un momento profundamente emocionante, compartido por vecinos, amigos, colaboradores y todas las personas que quisieron acompañarle en este homenaje lleno de amor.
Desde la Fundación Pequeño Deseo queremos dar las gracias a Francisco Correoso, a su familia y a todas las personas que han apoyado el Reto de Carmen. Gracias por transformar el recuerdo en ayuda, el esfuerzo en esperanza y cada kilómetro en una oportunidad para seguir llevando ilusión a niños y adolescentes con enfermedades graves.
Porque detrás de cada deseo cumplido hay una historia que deja huella. Y la de Carmen sigue ayudándonos a cumplir muchas más.


