Hugo tenía un deseo que llevaba mucho tiempo esperando… poder volar.
Desde la fundación le cumplimos su sueño en un día que no olvidará jamás. Subió a un autogiro, sintió el viento en la cara y descubrió la sensación de volar completamente al aire libre. Después llegó el turno de una avioneta, donde disfrutó de maniobras acrobáticas e incluso tuvo la oportunidad de coger los mandos durante unos minutos.
Lo que más sorprendió a todos fue la tranquilidad con la que vivió cada momento. Hugo disfrutó de la experiencia de principio a fin, con una sonrisa que no desapareció en todo el vuelo.
Hay recuerdos que acompañan durante toda la vida. Estamos seguros de que este será uno de ellos.
Muchísimas gracias a ITERA SOLUCIONES DE INGENIERIA SL por ayudarnos a que este deseo se hiciera realidad.