Carmen tiene 4 años y una energía que lo llena todo. Le encanta bailar, cantar y no quedarse quieta ni un segundo. Hace unos meses, su vida y la de su familia cambiaron por completo con un diagnóstico inesperado.
Durante este tiempo descubrió una nueva pasión, el K-pop. Se aprendía las coreografías, cantaba las canciones y soñaba con parecerse a sus artistas favoritas.
Por eso quisimos convertir esa pasión en un día inolvidable.
Viajó a Madrid junto a su familia y, nada más llegar al hotel, encontró esperándola un vestido lleno de brillo, unas botas y una peluca con los que se sintió una auténtica estrella. No quería quitárselos.
Pero lo mejor estaba por llegar.
Gracias a la Fundación Enrique Salaberria, Carmen pudo conocer a sus artistas favoritas antes de una actuación. Habló con ellas, bailó, se hizo fotos y disfrutó de un encuentro que la dejó fascinada.
Después llegó el espectáculo. Carmen cantó, bailó y disfrutó cada minuto.
Verla así, después de todo lo vivido, fue emocionante para todos los que la acompañaban.
Gracias a John & Marine van Vlissingen Foundation & BCD Travel por ayudarnos a cumplir el deseo de Carmen y también a Fundación Enrique Salaberria.