Gabi es una niña venezolana muy valiente que tuvo que venir a España para recibir tratamiento médico, dejando atrás a su hermana y a toda su familia. Les echa muchísimo de menos y uno de sus mayores deseos era tener un móvil con mejor cámara para poder compartir con ellos su día a día en Madrid.
Desde la Fundación quisimos ayudar a acercar un pedacito de su país hasta ella, y la llevamos a almorzar al restaurante venezolano Gramabar, donde nos atendieron de maravilla y tuvieron el precioso gesto de invitar a Antho a comer.
Pero la gran sorpresa vino con el postre: le entregamos el móvil que tanto deseaba. No se lo podía creer. Con los ojos brillando de emoción y dijo: “¡Mamá, me tiembla el cuerpo!” Fue un momento muy especial.
Después, fuimos juntos a comprar algunos complementos para su nuevo móvil y Gabi disfrutó muchísimo de todo el día.
Gracias a los voluntarios de Fundación La Caixa por ayudarnos a hacerlo posible y a Uber por ayudarnos a desplazarnos en el deseo.