Nayara ha pasado unos meses muy difíciles desde su diagnóstico, entre médicos, pruebas, hospitales y momentos que han exigido mucho de ella y de toda su familia.
En medio de todo, tenía un deseo que le hacía especial ilusión: viajar a Disney junto a su tía.
Durante unos días pudo cambiar las preocupaciones por atracciones, personajes, risas y tiempo compartido con una de las personas más importantes para ella.
Un viaje para desconectar, disfrutar y volver a sentirse simplemente una adolescente viviendo algo que llevaba mucho tiempo esperando.
Nayara regresó con muchos recuerdos, muchas sonrisas y ese impulso de ilusión que buscamos con cada deseo.
Gracias a Fundación Inocente por hacer posible esta experiencia y ayudarnos a seguir cumpliendo deseos de niños y adolescentes con graves enfermedades.