Tras un año en tratamiento contra la leucemia, Carmen tenía un deseo que le hacía mucha ilusión, tener una tabla de paddle surf para disfrutar del mar con sus hermanos pequeños.
El mar siempre ha sido un lugar especial para ella, así que quisimos cumplir su deseo allí, en la playa, junto a su familia.
En la escuela de surf le esperaba su tabla nueva y también Raúl, el monitor que la ayudará a aprender a manejarla y a disfrutarla con seguridad. Sus hermanos no tardaron en acercarse, felices de poder compartir con ella ese momento.
Carmen se emocionó al ver que por fin podría volver a disfrutar del agua como tantas veces había imaginado.
Gracias a la Fundación Raúl Delgado por ayudarnos a hacer realidad este deseo y a Awa Watersports por su implicación y colaboración para que todo saliera de diez.