Abril es una niña llena de alegría e imaginación. A los 3 años fue diagnosticada de un neuroblastoma de alto riesgo, estadio IV, lo que la ha llevado a pasar largas estancias en el hospital, recibiendo tratamientos y sometiéndose a innumerables pruebas. Esta dura realidad le ha impedido llevar una vida como la de cualquier otra niña: ir al colegio con sus amigos, jugar libremente o celebrar su cumpleaños con ellos.
Actualmente, Abril se encuentra en tratamiento de mantenimiento, y durante todo este tiempo las princesas Disney se han convertido en su refugio, su fuente de ilusión y de fuerza. Su mayor deseo siempre fue poder celebrar su cumpleaños con sus amigos, algo que nunca había podido hacer, y convertirse en princesa por un día.
Desde la Fundación decidimos hacer magia con nuestra varita y convertir ese sueño en realidad. Celebramos el cumpleaños de Abril junto a sus amigos en un auténtico castillo el «Castell de Sant Marçal», donde fue recibida por todas las princesas Disney. Pero la magia no terminó ahí: Abril fue coronada como princesa, hubo baile, una comida espectacular, una tarta increíble y un sinfín de actividades para disfrutar de un día verdaderamente mágico.
Abril se sintió princesa de principio a fin, acompañada también por su familia. Sus padres nos contaron, emocionados, que por fin pudieron verla disfrutar como una niña más, feliz y sonriente, un momento que no olvidarán jamás.
Estamos convencidos de que esta experiencia le dará a Abril mucha fuerza para seguir adelante con su tratamiento. Queremos agradecer de todo corazón la ayuda de Miriam Fernandez ya que sin ella esto no habría sido posible, así como a todas las personas que colaboraron para hacer realidad el cumpleaños soñado de Abril.
Gracias infinitas a Fundación Telefónica y a todos los que nos han ayudado a hacerlo posible: Festetes por las princesas, Monchos Catering por la merienda, Carlmeryscake por la tarta, Options España por el material, Deco Ballons por los globos, Permanyer Events por el sonido, Nicole del Rey por las fotos y Castell de Sant Marçal por el increíble espacio.