Ariadna llevaba dos años soñando con este momento. Su mayor deseo era viajar a Disney y, por fin, pudo hacerlo realidad.
Se alojó en un hotel dedicado al Pato Donald, disfrutó de cada rincón del parque y vivió uno de los momentos más especiales del viaje al conocer a Donald en persona.
No faltaron sus atracciones favoritas, el coche de Toy Story y Big Thunder Mountain, que disfrutó una y otra vez con una ilusión enorme. Y visitar el mundo de Frozen la hizo volver a sentirse como una niña.
Durante todo el viaje la acompañaron sus inseparables muñecos de Toy Story, presentes en cada aventura y en cada fotografía.
Fueron unos días de risas, emoción y recuerdos que Ariadna y su familia guardarán para siempre.
Muchas gracias a la Fundación García Peralta por ayudarnos a hacerlo posible.