A Miranda le apasionan la fotografía y la moda, así que su deseo tenía que unir ambas cosas.
La citamos en un centro comercial al que llegó acompañada de su madre y de sus dos amigas de siempre, que han estado a su lado en los momentos buenos y también en los más difíciles. Juntas eligieron cada look, compartieron consejos, risas y esa complicidad que hace que todo sea aún más especial.
Después llegó el momento de ponerse delante de la cámara. Miranda se convirtió en modelo por un día y disfrutó de una sesión de fotos profesional en la que se sintió protagonista, segura y feliz.
Un día pensado para ella, lleno de detalles y recuerdos que conservará para siempre.
Muchas gracias a Bordas Chinchurreta por hacer que este deseo se hiciera realidad.
Gracias también a Susanamarkbooks por su colaboración.