Erick tiene 19 años y, desde hace unos meses esta en tratamiento con la leucemia. Lejos de su país y de las personas que más quiere, está afrontando uno de los momentos más difíciles de su vida. Como recibe tratamiento en España, hay dos cosas que echa especialmente de menos de su país, los sabores de su tierra y el abrazo de los suyos.
Por eso, quisimos que, por un día, el hospital se convirtiera en casa.
Coincidiendo con su cumpleaños y con su ingreso en aislamiento, antes de recibir el trasplante que tanto espera, organizamos una sorpresa muy especial. Uno de nuestros voluntarios le llevó hasta el hospital su comida favorita, esa que le transporta a su país y a tantos recuerdos felices.
También conseguimos reunir, aunque fuera a través de una pantalla, a las personas que ocupan un lugar especial en su corazón. Familiares y amigos grabaron mensajes llenos de cariño, ánimo y esperanza para acompañarle en un día tan importante.
Y para que esa cercanía no terminara ahí, le regalamos un teléfono nuevo que le permitirá seguir conectado con quienes le quieren, compartir cada paso de este camino y sentirse un poco menos lejos.
Su cumpleaños acabó convirtiéndose en un día lleno de emociones, y momentos que difícilmente olvidará. Y nosotros tampoco.
Muchas gracias a la Fundación García Peralta por ayudarnos a hacerlo posible.