La Fundación Pequeño Deseo y la Universidad Pontificia de Salamanca han presentado esta mañana un nuevo estudio que demuestra que la huella emocional de un deseo puede perdurar más de una década.
El dato es especialmente significativo: el 100% de los niños entrevistados, diez años después de participar en el primer estudio realizado en 2012, recuerda haber vivido su deseo como un momento clave de su vida.
El estudio, de carácter cualitativo, realizado por la Dra. Beatriz Palacios, analiza cómo recuerdan los niños sus deseos con el paso del tiempo y qué impacto emocional permanece años después de haberlo vivido.
En la presentación, celebrada en el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, han participado Javier Urra, patrono de la Fundación y responsable del análisis del estudio, y Alberto Palacios, uno de los niños que participó en el primer estudio y que hoy, ya adulto, ha compartido su testimonio.
Esta presentación pone el broche final al Mes de los Deseos Cumplidos, que coincide con el Día Internacional de los Sueños, que se celebra mañana, y durante el que la Fundación ha alcanzado además un hito especialmente simbólico: el cumplimiento de su deseo número 8.000 en sus 26 años de historia.
Si queréis ampliar información o realizar alguna entrevista a posteriori con la documentación que os mandamos, estamos a vuestra disposición para gestionarlo.
El estudio completo lo puedes encontrar aquí.



